Proveedores

Detrás de cada título no está el casino, sino un estudio que lo desarrolla y lo licencia después a los operadores. De ahí que el mismo juego, con idénticas reglas y el mismo retorno declarado, aparezca en catálogos muy distintos: lo que cambia de una casa a otra no es la máquina, sino el conjunto de proveedores con los que se ha firmado acuerdo y las versiones que se han llegado a integrar. Un catálogo, leído así, es sobre todo un mapa de contratos.

La sección explica qué distingue a unos estudios de otros —la especialidad, el ritmo de lanzamientos, el tipo de matemática que emplean, su presencia o ausencia en mesas con crupier real— y por qué el software de juego se somete a certificación por laboratorios independientes y a la homologación que exige el título habilitante del operador. Reconocer la firma de un desarrollador permite anticipar las mecánicas de un título antes de abrirlo y, de paso, detectar imitaciones de nombre parecido que no proceden de quien parece.

Artículos